
- Jesse Malin fue uno de los grandes triunfadores del Festival // wordpont.net
La madrileña sala Ramdall acogió el pasado 13 de diciembre el Festival “Light of Day”, un concierto que reunió a seis bandas consagradas con un único objetivo: aunar rock and roll y solidaridad, ya que la recaudación íntegra del festival se destinó a la lucha contra el Parkinson. La noche no defraudó, puesto que la sala se llenó y los músicos disfrutaron sobre el escenario.
El Festival “Light of Day” recaló en la capital madrileña después de haber visitado otras diez ciudades europeas. Las luces se apagaron a las ocho en punto de la tarde y la primera banda en subir al escenario fue Los Madison. A pesar de que se colgó el cartel de “no hay billetes”, la sala no presentaba un gran aspecto cuando los madrileños comenzaron su actuación. Eso sí, la banda ofreció un gran concierto. Y es que Los Madison lograron un sonido espectacular a pesar de que la acústica de la sala no era la más adecuada y desgranaron sus temas de pop-rock eléctrico con claras influencias de Los Secretos o Quique González.
El segundo en salir a escena fue Aaron Thomas. Este australiano afincado en España subió al escenario con la única compañía de una guitarra acústica y los apoyos vocales de una chica. A pesar de lo austera que podría parecer su propuesta, lo cierto es que el cantautor ofreció un gran recital gracias a la combinación de sus temas de música folk acompañados por su gran voz.

Marah fue el la gran decepción // blog.rogertallada.com
La sala se fue llenando y en el tercer concierto ya presentaba un magnífico aspecto. Fue entonces cuando el estadounidense Jesse Malin desplegó su enorme cantidad de recursos musicales que recordaron a los gurús del rock norteamericano de raíces como Steve Earle o Bob Seger.
El único punto negativo de la noche lo puso precisamente la banda más esperada: Marah. Los hermanos Bielanko son capaces de lo mejor y de lo peor. Y en este caso ocurrió lo primero, puesto que sólo tocaron dos canciones. El motivo de su fugaz concierto fue un fallo técnico con una de las guitarras acústicas. Dave Bielanko instó en varias ocasiones al técnico de sonido a que solucionara el problema. Pero como no pudo arreglarlo, el de Filadelfia optó por marcharse del escenario cuando su concierto acababa de comenzar.

Willie Nile estuvo pletórico // turningpointcafe
Los espectadores olvidaron pronto el incidente, puesto que el también estadounidense Joe D’Urso saltó inmediatamente al escenario y enlazó un gran tema tras otro en una brutal descarga del más puro rock and roll norteamericano con dejes de Bruce Springsteen.
El ambiente se caldeó aún más cuando Willie Nile comenzó su abrasiva actuación. El de Buffalo no sólo cuajó un grandísimo recital, sino que se mostró pletórico encima de las tablas, con una actitud más propia de un cantante debutante que se quiere comer el mundo que la de un músico veterano con más de treinta años de profesión a sus espaldas.
El fin de fiesta fue apoteósico, puesto que la totalidad de los músicos salvo Marah subieron a escena e interpretaron conjuntamente los clásicos “Rockin’ in the free world”, de Neil Young, y “Hey ho let’s go”, de Ramones. En definitiva, fue gran festival tanto por el gran nivel de los músicos como por la causa solidaria del evento. Esperemos que el Festival “Light of day” vuelva a regresar a Madrid el próximo año.
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PÁGINAS OFICIALES DE LOS GRUPOS PARTICIPANTES:
Escrito por Zepelín cósmico 








